Un Nombre Para El Infinito, El Vortice Muladhara

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El impulso fundamental de todos los seres es el esfuerzo de expandirse hacia el Infinito. Desde la ameba rudimentaria hasta en complejo ser humano emocional e intelectual, está este movimiento y expansión de su estado evolutivo actual hacia un potencial mayor todavía no realizado. La Conciencia infinita “ha asumido el disfraz de la finitud” a través de tantas y diversas expresiones que, consciente o inconscientemente, buscan la re-unión con su naturaleza esencial. Esta marcha evolutiva es sólo en parte, y en sus niveles más crudos, una lucha por el instinto de conservación, con su constante lucha por la existencia física. Detrás de todo el esfuerzo y la lucha, está la obra eterna del Infinito en busca de recuperar su estado puro de descanso perpetuo en la divinidad Shiva-Shakti. La evolución biológica es el inicio de este esfuerzo divino, mientras que la sadhana es el impulso definitivo para completar este flujo cósmico.

No es el propósito de este trabajo tratar todo el proceso Macrocósmico de la evolución. La atención se centra más bien en las etapas finales de la evolución Macrocósmica, que se encapsulan en el desarrollo de los seres humanos. E incluso en el contexto del desarrollo humano la atención se centrará más en los aspectos psicológicos y psico-espirituales de este desarrollo, en lugar de las etapas biológicas y del desarrollo psicológico básico.

Según el Tantra hay 50 principales propensiones incrustadas en la mente humana. El término sánscrito para la propensión mental, vrtti, significa literalmente “vórtice”. Podemos imaginar la mente microcósmica coloreada y cualificada en el mundo fenomenal por varios vórtices que distorsionan y mal-configuran la cámara objetiva de la mente, haciendo que ésta vea sólo las imágenes externas y distorsionadas en lugar de la reflexión de Shiva dentro. Ellos son los tornados tántricos que causan esta gran ilusión, o maya. Todas las etapas de la conciencia microcósmica están condicionadas por estos vrttis. Ellos son el velo a través del cual vemos muchos espectros de la realidad.

Vrtti se traduce a menudo como instinto. Esto es correcto siempre que el término instinto se eleve a partir de su uso común en referencia a las actividades biológicas e inconscientes. Las propensiones, o vrttis, son modos cognitivos y emotivos de funcionamiento en las distintas capas de la mente: sensorial instintiva, conceptual, creativa, intuitiva, y causal. Van desde el más bajo de los instintos y los mecanismos de defensa de la mente sensorial primordial, a las más complejas cualidades auto-conscientes, reflexivas e intuitivas, en los niveles más altos intuitivos y causales. Por lo tanto, los 50 vórtices son modos de funcionamiento mental que incluyen todos los instintos, propulsiones, emociones y anhelos sutiles que componen la mente humana.

La esencia de los 50 vórtices son vibraciones sonoras o “cuerdas” en la mente de Brahma. La mente microcósmica con sus 50 vórtices imita el sonido de la matriz causal de Brahma. El sonido es el material más sutil, y por lo tanto la vibración causal para todos los demás elementos más bajos. Estos 50 sonidos causales son no sólo los sonidos de loa vrttis humanos, sino también sonidos causales que generan, operan, y disuelven el universo creado. Además de ser las fuerzas causales en la conciencia humana fenomenal, los vórtices de sonido causales no sólo dan forma a nuestro mundo social y conceptual, sino que forman nuestra realidad metafísica interior. Esta idea abstracta de cómo este universo creado está conectado profundamente a la conciencia humana quedará un poco más claro después de discutir los siguientes capítulos.

Los vrttis no funcionan al azar y sin orden, sino que tienen una función guiadora ordenada desde los niveles burdos a los niveles más sutiles de la conciencia. Su despliegue o manifestación es paralela el despertar de la kundalini. Esta inteligencia innata del microcosmos utiliza el despliegue de los vrttis en la evolución de la mente. Cuando el ego necesita protección, los vrttis inferiores se manifiestan para tratar de fortalecer la personalidad frágil. Cuando el ego está listo para la expansión de los vrttis mayores, entonces éstos comienzan a manifestarse en formas sucesivamente más complejas. Este despliegue se expande desde lo físico a lo psicológico, a los deseos espirituales. Esta idea es muy similar a la de los psicólogos trans-personales, aunque el nivel de desarrollo sigue un poco más profundamente en el Tantra. El núcleo de la filosofía tántrica y la práctica de la meditación es la noción de que la persona que puede cultivar las propensiones más altas para superar los vrttis inferiores e instintivos, y realizar la naturaleza verdadera y eterna de la Conciencia Suprema detrás de las limitaciones y la separación de la mente.

Al examinar la evolución de la conciencia espiritual a través del despliegue sucesivo de las propensiones mentales, es importante considerar cómo estas propensiones funcionan dentro de la mente misma. Simplemente explicado, la mente se puede dividir en dos esferas: la objetiva y la subjetiva. El ámbito objetivo (Chitta) de la mente está conectado a las vibraciones del universo a través de los sentidos. También genera estas impresiones como una pantalla de plasma, así como las respuestas a estas impresiones en forma de instintos, sentimientos, pensamientos y recuerdos. Hay 5 capas (kosas) en el ámbito objetivo de la mente: sensorial, conceptual, creativa, intuitiva y Causal. Éstas serán discutidas con mayor detalle en la siguiente parte del libro. Las inferiores están, por supuesto, conectadas a las vibraciones materiales más crudas, así como a las propensiones más crudas. Las capas más sutiles y espirituales de la mente están conectadas a los niveles más refinados del mundo objetivo. Los vórtices vṛtti vibran la Chitta e imponen un modelo de pensamiento, acción o sentimiento en la mente. Nuestro pensamiento, sentimiento y deseo están condicionados por estos finos, hilos de vibración. Los vrttis son arquetipos mentales que vibran la Chitta, el cerebro y el sistema nervioso. Por lo tanto, los vrttis están relacionados con el control de las actividades de las hormonas y neurotransmisores, que son una parte muy importante del desarrollo mental y la refinación del sistema nervioso hacia estados más finos de conciencia. Equilibrar los vrttis es una parte central de la práctica tántrica. Los vrttis inferiores deben ser transmutados en los superiores, pero en última instancia, el estado de la unión con Shiva está más allá de todo vrtti. Por esta razón Patainjali declaró “Chitta yoga vrtti nirodha,” o “el yoga es la suspensión de los vrttis mentales.” Cuando no hay vórtices en la superficie del estanque, es posible ver el e reflejo brillante de la luna.

Los vrttis de la mente se encuentran en ciertas subestaciones mentales o chakras. Chakra significa literalmente un círculo que gira o vórtice. Cualquier vórtice es una masa de vrttis que giran. Un vórtice está compuesto de los vrttis que contiene. Los vórtices figurativamente se representan como flores de loto con un número específico de pétalos. El número de “pétalos” de la “flor de loto” del vórtice es el número de vrttis que vibra en un vórtice particular. Cada pétalo es a su vez un vórtice de escape de la energía sutil del centro del vórtice principal o chakra.

Los vórtices no son centros físicos. Son parte de lo que Chopra llama el “Cuerpo Mecánico Cuántico”. Ellos tienen una correspondencia física a lo largo de la médula espinal y resuenan con las glándulas y los nervios. Estos vórtices mayores están contenidos dentro de la Chitta, o cámara de objetiva de la mente, que tiene una conexión directa con el cerebro, las glándulas y los nervios. Los vórtices inferiores están contenidos dentro de la parte más cruda de la mente y son por lo tanto más extrovertidos e instintivos, ya que se asocian con los reinos más crudos del mundo objetivo material. Los vórtices más sutiles, más altos, son más introvertidos ya que están contenidos dentro de la parte más sutil de la mente objetiva, y por lo tanto reflejan más conciencia interna y subjetiva. En la cámara subjetiva la expresión es más intelectual, creativa e intuitiva, al contrario de los impulsos instintivos de la mente objetiva. Ver a través de la parte más cruda de la cámara objetiva, es como tratar de ver el reflejo de la luna sobre el agua turbia, mientras que el aspecto sutil de la mente objetiva es el reflejo de la luna sobre el agua plácida.

La sección sobre la práctica espiritual (sadhana) explicará con más detalle la relación de la mente y el cuerpo a través de los vrttis y vórtices. Por ahora es suficiente saber que las propensiones se encuentran en ciertas subestaciones mentales, o vórtices, que se encuentran a lo largo de la columna vertebral. Los tradicionales “pétalos de loto” en los vórtices son en realidad la ubicación de los distintos vrttis, y el número de pétalos en los distintos vórtices representa el número de vrttis allí.

El Vórtice Muladhara es la base de la mente. Está conectado a las estructuras más básicas, reptiles, del cerebro. Se encuentra en la base de la columna vertebral, lo que en realidad es la base del cerebro. Todos los llamados chakras realmente tienen su base en el cerebro, con los centros correspondientes a lo largo de la columna vertebral. Así como el cerebro reptil es la parte más básica del cerebro humano, el nivel más básico de la mente es la Mente Sensorial, o Kamamaya Kosa, la capa del deseo físico. La Mente Sensorial es el nivel de la mente que funciona con la ayuda del cuerpo físico y sus órganos sensoriales y motores. La mente no es materia. La mente es una entidad sutil. La mente proviene de la Conciencia y la materia viene de la mente. Sin embargo, en este nivel la mente está ligada en un organismo microcósmico, la mente debe expresarse con un cuerpo material. Está dentro del “factor sólido” o reino material con las células, nervios, tejido nervioso, glándulas, órganos, etc. El cuerpo físico con todos sus componentes es el vehículo de la entidad sutil que es la mente. El cuerpo pasa cambios a medida que la mente se expande, al igual que la mente experimenta cambios a medida que el cuerpo se adapta a su entorno. Dentro de la Mente Sensorial están todos los instintos físicos necesarios para que cualquier organismo se adapte a su medio ambiente físico. Los instintos de la Mente Sensorial guían la mente inconsciente hacia el comer, el dormir, la reproducción y la autodefensa.

De aquí en adelante, voy a utilizar los términos Mente Sensorial y el cuerpo físico casi de manera intercambiable. Sin embargo, hay una gran diferencia. Aunque las funciones de la mente sensorial a través de los órganos sensoriales y motores del cuerpo tienen sus centros de control en el cerebro, la raíz de las facultades sensoriales está en la mente objetiva, el Chitta. Sin las facultades sensoriales en la mente, el cuerpo no puede funcionar y sin el cuerpo, las facultades sensoriales no pueden funcionar. Es porque son interdependientes que, por razones de simplicidad, se usan indistintamente.

La base para la kundalini o Shakti está en el vórtice Muladhara. Shiva le atrae hacia arriba, hacia su posición en la coronilla, o vórtice Sahasrara. Toda la inteligencia que el microcosmos necesita en su evolución permanece latente aquí en el Muladhara. Shakti, la fuerza responsable de todas las olas en el océano vasto de Shiva en este gran universo, ha tomado posición como la raíz de la vitalidad fundamental de la vida. Ella es la energía primordial que controla todas las formas de energía creativa. Como Shakti del macrocosmos, ella está en todas las cosas. Como kundalini, ella libera a todos los microcosmos del macrocosmos en su debido momento de evolución. Es la kundalini despertada quien devora todos los vrttis en su camino hasta llegar a Shiva en la coronilla, o vórtice Sahasrara. Cuando llega allí, ambos se unifican y la mente se disuelve de nuevo en la divinidad Shiva-Shakti. Todo este potencial evolutivo se encuentra latente en la base del Muladhara, al igual que el sistema cerebro reptil es la base para un mayor cerebro medio y el desarrollo cortical. La mayor parte de la evolución de la vida en este planeta está en continua evolución en el ámbito de la Mente Sensorial en el Muladhara. Los instintos poco a poco se están perfeccionando ya que la mente tiene que adaptarse a los cambios en su entorno, así como cambios en su organismo. La mente y el cuerpo siempre funcionan como un equipo coordinado. Una mente animal necesita un cuerpo animal, mientras que una mente más desarrollada necesita un cuerpo físico más refinado. Recordemos que la Mente Macrocósmica debe manifestarse en una forma biológica cruda en el comienzo de la fase evolutiva de manera que pueda, con el tiempo, liberarse de sus propias limitaciones creadas y finitas. Por lo tanto, incluso la Mente Sensorial en forma latente, tiene toda la inteligencia del macrocosmos a través de la kundalini funcionando detrás de ella. El macrocosmos no puede manifestarse en su totalidad en una forma cruda, física. Sólo puede manifestar su cámara objetiva de la mente, la Chitta, en una forma física. Sólo con la evolución posterior puede la inteligencia del macrocosmos, evolucionando a través de un microcosmos, evolucionar la cámara subjetiva de la mente hacia el Aham y el Mahat. La inteligencia de los instintos es guiada y regulada por la Mente Macrocósmica. Su propósito es impulsar la mente del organismo hacia adelante en la cadena evolutiva de modo que con el tiempo la auto-conciencia se pueda desarrollar.

Basta contemplar la perfección de la Mente Sensorial en los seres pre-conscientes. Una semilla sabe exactamente cuándo es el momento de brotar, y todos sus procesos para convertirse en una plántula y luego en una planta completa, están perfectamente manifiestos. Una tortuga de mar sabe después de salir de su huevo que debe ir directamente al océano. Más tarde en la vida, sigue las vibraciones electromagnéticas del planeta para volver año tras año y aparearse en el mismo lugar en el océano. O un mamífero bebé; ya sabe que tiene que alimentarse de su madre. Todos estos ejemplos, y millones de otros, todos funcionan de manera armoniosa y sin tener que pensar o aprender la actividad de manera consciente y voluntaria. Es verdaderamente la inteligencia latente de la Mente Macrocósmica, la que está tratando de evolucionar en sí, de nuevo hacia su origen por medio de la evolución microcósmica.

El Vórtice Muladhara es la base y la estación de relevos para todos los deseos y direcciones de la mente humana. Los cuatro vrttis direccionales de este vórtice son Kama-el deseo físico; Artha- o deseo mental; Dharma deseo psico-espiritual; y Moksha- deseo espiritual puro. Un ser humano sin desarrollo mental sólo tiene deseos físicos. Un ser humano con un poco de inteligencia y autorreflexión desarrolla muchas necesidades mentales y emocionales. Una persona intuitiva está siempre deseando estar más cerca del espíritu, mientras que los seres humanos más desarrollados desean sólo la liberación espiritual, el nirvana o Moksha. El Muladhara es el “cuadrado” fundamental que forma las 4 grandes direcciones de la mente. Este cuadrado fundamental tiene las cualidades básicas de toda la existencia microcósmica. Todos los estados posibles de existencia microcósmica se expresan a través de esta base física. Kama es la orientación de la mente sensorial hacia el mundo físico. La Mente Sensorial obtiene placer y sustento de los sentidos. Los deseos del Kama vrtti son simples instintos, cableados que nos ayudan a relacionarnos con el mundo físico. Tenemos hambre, miedo, deseo sexual, etc. Es nuestra naturaleza animal que busca el bienestar físico. Artha es la etapa en la que la mente conceptual se deriva no sólo del placer, sino de su identidad psicológica y significado personal, partiendo desde el reino de las ideas sobre el mundo físico y el entorno social. Es más mental, conceptual y con orientación psico-social. Uno tiene un nombre, un trabajo y una identidad interna. Es la etapa en la que se cultiva el intelecto o la conciencia auto conceptual, a fin de comprender la naturaleza del mundo y el ego personal, a través de conceptos más abstractos y deseos sutiles incrustados en el intelecto creativo. Dharma es el movimiento de la mente conceptual hacia el desarrollo espiritual intuitivo. Este flujo psico-espiritual del Dharma es el esfuerzo de la mente Aham-intelectual para comprender la naturaleza espiritual y el significado de la existencia. Uno cultiva una intuición de lo que no se percibe físicamente; el propósito profundo, la belleza moral y la intuición de un orden divino. Moksha es el anhelo de emancipación absoluta de todo el mundo relativo, la unión con la conciencia incondicionada y pura. Aquí la mente ha recorrido todo el espectro de bienestar y se ha manifestado en todos los potenciales necesarios para interactuar y comprender los niveles de la realidad. Después de haber atravesado el espectro de la existencia humana, ahora se desea completar el ciclo de la existencia, la muerte y el renacimiento, hacia un retorno a la conciencia absoluta e incondicional más allá del alcance de lo finito, más allá de la existencia relativa.

Puede parecer extraño que el vórtice Muladhara, la estación más baja de la mente, que controla el cuerpo físico y sensorial de la mente, es la raíz de todas las propensiones humanas. Uno puede preguntarse: “¿Cómo es posible que las propensiones más sutiles, tales como los de Dharma y moksha estén enraizados en el Muladhara?” Todo deseo es un deseo de expansión y liberación de las limitaciones, ya sea que hablemos de los deseos físicos, psíquicos o espirituales. Los deseos físicos son un intento de ayudar a la mente a ampliar su ámbito en el reino físico. Los deseos psíquicos dirigen la mente hacia la expansión psíquica con el fin de liberarla de las limitaciones mentales. Los deseos espirituales lo liberan a uno de la ignorancia espiritual y el sufrimiento existencial. Incluso los deseos en los niveles básicos de la existencia son deseos para expandir nuestras limitaciones.

El deseo físico, o Kama vrtti, es la forma en que la mente expresa su anhelo de expansión cuando se encapsula en el mundo físico. La mente Macrocósmica es la esencia de la mente microcósmica. Todo su potencial inmenso está latente en el microcosmos, a la espera de que el tiempo y la evolución manifiesten este potencial dentro del receptáculo microcósmico. La Mente Sensorial es la manera en que la inteligencia Macrocósmica se expresa mientras está atada al factor sólido y al cuerpo físico. La mente, en este nivel, depende de la estructura física de un sistema nervioso con órganos sensoriales y motores. Eso sí, debido a que está atado al ámbito físico, debe utilizar órganos físicos con el fin de expresarse. Un yogui que sólo busca el Dharma y moksha todavía tiene un cuerpo físico, y estos vrttis acondicionan el cuerpo físico de tal manera que el cuerpo y el sistema nervioso pueden canalizar una tremenda fuerza espiritual. Si el cuerpo no pudiera acomodar estos vrttis mayores con sus modos cognitivos y emotivos avanzados, entonces no tendríamos un cuerpo capaz de experimentar estados superiores de conciencia. La mente humana es una arquitectura diseñada desde lo alto para relacionarse armónicamente con el aquí y ahora del cuerpo físico.

La raíz del deseo infinito está presente en la mente sensorial, pero la mente en este momento sólo conoce el mundo físico. Sin embargo, detrás de los deseos físicos están los anhelos de algo más grande. La vida y la mente, obligadas por la fuerza de Shakti hacia la involución, deben pasar por esta etapa de evolución con el fin de desplegar sus potenciales más altos. La mente microcósmica, como se describe por Anandamurti, es una “entidad relativa, funcional, y en constante cambio.” Es relativa en el sentido de que no es absoluta; se expande y evoluciona. La mente es relativa y siempre-cambiante ya que a lo largo de su viaje nunca puede estabilizarse en un momento por un período indeterminado de tiempo, ya que su tendencia innata es la expansión. Y la mente es funcional y no sólo en el sentido en que percibe, piensa, desea, etc., sino que su función última es ser un vehículo para realizar a Brahma, para reunirse con la Conciencia pura.

Cada una de las 4 etapas (Kama, artha, Dharma y moksha) progresa y evoluciona una de la otra. A pesar de que se pueden ejecutar en paralelo entre sí, una tendencia más elevada no puede empezar a manifestarse hasta que un grado requerido de desarrollo se logra en las etapas precedentes. Por ejemplo, el Dharma no puede empezar a manifestarse hasta que la mente ha experimentado una expansión mental primaria. Es impensable que una mente que funciona principalmente a través de los sentidos podría hacer un salto a un modo intuitivo, psico-espiritual, sin haber pasado antes una gran cantidad de expansión cognitiva y emocional.

Kama es psico-físico en el sentido en que la mente se ocupa exclusivamente con fenómenos objetivos, sensoriales. Aquí, la mente se mueve hacia la materia. A través de choque y cohesión, como resultado de la interacción con el mundo sesorial, se desarrolla el intelecto y la personalidad auto consciente (artha vrtti). El intelecto y la personalidad manipulan y ordenan el mundo sensorial a través del pensamiento y la voluntad. Artha es un sistema de pensar y de sentir para un ego auto-consciente y limitado que nos ayuda a encontrar nuestro lugar en el mundo social. A medida que el intelecto y la auto conciencia se desarrollan, la mente comienza a darse cuenta de sus propias fronteras y limitaciones, y busca los medios para liberarse de estas limitaciones. Debido a esta tensión interna de la mente con sus facultades y sistemas de auto regulación innatos, ésta busca un orden superior de funcionamiento intelectual y emocional. Esta mayor conciencia de sí mismo puede hacer frente a las luchas y desafíos más sutiles. La mente aquí se ve obligada a buscar respuestas a confusiones y dilemas existenciales. Los nuevos deseos han causado tensión en la personalidad, y esta personalidad auto-reflexiva busca significado o artha de una manera más interna. La intuición, por lo tanto, comienza a manifestarse con el Dharma vrtti. La intuición no es más que el refinamiento y la intensificación de la inteligencia, que nos ayuda a ver aún más en nosotros mismos y el mundo. A medida que la capacidad intuitiva aumenta, la mente está cada vez menos ligada a los deseos sensoriales y limitados del Aham-ego-intelecto. Este Dharma vrtti intuitivo implica estados auto-reflexivos y morales muy profundos de la conciencia, en los que uno empieza a darse cuenta de su lugar existencial y propósito en un universo ordenado. Uno entiende que uno es un espíritu contenido en el mundo físico

El intelecto representa el poder de la mente subjetiva sobre la esfera objetiva de la mente y los sentidos, con su capacidad de reflexionar y razonar sobre fenómenos sensoriales. Del mismo modo, la intuición es la capacidad del Mahat, profunda e intuitiva, para guiar al Aham-intelecto. El Mahat puede ver con mucha claridad y comprensión el funcionamiento de la Aham-intelecto. El intelecto se ilumina con la intuición de tal manera que comienza a funcionar a un nivel sutil más cerca del reino del espíritu puro, y por lo tanto puede percibir fenómenos con una orientación espiritual. En esta etapa, el nivel de funcionamiento mental está más alejado de la orientación más básica del Kamavrtti y ahora tiende hacia lo espiritual como Dharma vrtti. La mente es “relativa y cambiante” y siempre está en expansión hacia la Conciencia Suprema. Su deseo final es pasar de la orientación psico-espiritual del Dharma a la unión puramente espiritual con la divinidad. Moksha es este deseo de volver a la casa del Infinito. El concepto tántrico de moksha es muy similar a la idea budista del nirvana.

Ahora las funciones básicas de la mente en sus diferentes etapas han sido explicadas. Kama es sensorial-instintiva; artha es intelectual o racional; Dharma es la intuición; y moksha es puramente espiritual. Sin embargo, dentro de estas 4 etapas generales de funcionamiento, hay medios cognitivos y emotivos muy específicos para la orientación de la mente a los niveles respectivos de realidad en los que está funcionando. Los otros 46 vrttis (50 menos karma, artha, Dharma y moksha) trabajan dentro de estas 4 direcciones generales. Hay muchos vrttis que se expresan y trabajan bajo la dirección del Kama, mientras que hay otros vrttis que resuenan y expresan el sentido del artha, por ejemplo. Uno puede imaginar los otros 46 vrttis como una espiral que asciende desde la base del Muladhara. Los 4 vrttis básicos crean su propio vórtice particular que resuena y califica los otros 46 vrttis potenciales. Como tal, el vórtice Muladhara siempre está resonando con los vórtices superiores, al igual que la realidad física, material, siempre resuena con los planos superiores de la materia sutil y la mente. Este concepto fue llamado paralelismo psico-físico por Anandamurti.

Dentro de estos 4 vrttis básicos se encapsulan todas las otras tendencias que se desarrollan o se manifiestan a medida que la mente se expande y se desarrolla. El Kama, o deseo físico, activa las propensiones del segundo y tercer vórtices. El Artha activa del segundo hasta el cuarto vórtice. El Dharma, o anhelo psico-espiritual tiene principalmente que ver con el cuarto y quinto vórtices. El Moksha, o anhelo espiritual puro, activa el quinto, sexto y séptimo vórtices. El cuerpo físico y la mente sensorial en el vórtice Muladhara permanecen en el reino físico del factor sólido bajo la influencia de los 4 vrttis generales. La influencia de los 4 vrttis simplemente modifica el cuerpo físico para acomodar el nivel de funcionamiento mental. Kama fluye sólo en la mente y el cuerpo sensorial, y los sentidos simplemente sirven deseos físicos. Cuando el artha o deseo psíquico está guiando a los sentidos, los sentidos se vuelven vehículos para el intelecto. En este punto podemos reflexionar y pensar sobre el mundo externo en lugar de sólo reaccionar instintivamente. Por ejemplo, la mano puede reaccionar instintivamente y retirarse de algo afilado o caliente. También puede servir como una expresión y vehículo del pensamiento cuando la mente hace un plan para tallar una canoa a partir de un plan; la mano sigue y funciona de acuerdo con las ideas mentales que la dirigen. Cuando la intuición o Dharma está guiando los sentidos, los sentidos se vuelven muy quietos, todavía más vivos y conscientes. Por ejemplo, la parte física puede expresar movimientos gráciles a partir de una canción, música o danza elevadas, que se corresponden con las ideas muy profundas en el alma de uno. Con el Dharma, el mundo externo, tal y como se ve a través de los sentidos, es algo muy fino. Uno puede ver a través de la obra de teatro de los sentidos y ver que cualquier forma de separación en el universo como un simple juego de la mente sensorial. Vemos también que las ondas particulares de la percepción sensorial intuyen que son parte de un vasto océano. La naturaleza es algo hermoso y misterioso. Algo sin imagen está moviendo y proyectando todas las imágenes. Sólo cuando el moksha vrtti dirige la mente la mente sensorial queda trascendida por completo, ya que la totalidad de la mente se funde en Shiva.

En la práctica de yoga, la mente sensorial y sus órganos sensoriales y motores siguen desempeñando un papel vital en el cultivo de los vrttis mayores de artha, Dharma y moksha. El cuerpo es un vehículo para la mente. El Tantra yoga es la ciencia de usar el cuerpo y la mente como vehículos para la conciencia. La práctica de asana posiciona el cuerpo, con sus órganos sensoriales y motores, para redirigir las energías vitales, físicamente orientadas, hacia adentro. Incluso para llegar a etapas profundas de la meditación, es necesario acomodar el cuerpo y los sentidos, para facilitar y crear estados físicos de expresión hormonal que se correspondan con los estados espirituales de la mente.

Una nota importante se debe hacer antes de examinar aún más las características específicas de los vórtices y vrttis. La explicación de las tendencias asociadas con la mente en cada vórtice se simplifican en gran medida, debido al hecho de que hay una dinámica muy compleja de asociación entre todos los vrttis, tanto dentro de sus respectivos vórtices y como con los demás. No hay una línea absoluta y aislada para la manifestación de los vrttis; En su lugar, todos ellos interactúan y se califican entre sí. Aunque se trata de una regla general el que nos movemos de vórtice en vórtice, hay interacciones muy complejas entre ellos. Las siguientes descripciones de estas propensiones son teóricas, en cuanto a que se trata de un intento de explicar cada tendencia en sí misma, sin la influencia de los otros. Al examinar las tendencias de los vórtices mayores se hará referencia a cómo se produce esta interacción compleja. Si sólo hubiera 50 propensiones básicas que funcionaran en todos los seres humanos sin un intrincado mosaico de combinaciones entre ellos, las personalidades de los humanos serían bastante simples y monótonas. Lo que hace a cada carácter o personalidad tan única en su complejidad, son las enormes variaciones de la agrupación de las propensiones que conforman una mente particular.

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by William Enckhausen email: quetzal@elmisterio.org